jueves, 24 de junio de 2010

miércoles, 9 de junio de 2010

¡El programa del Otro Bicentenario!

Este domingo 13 de junio nos podés escuchar en FM La Tribu 88.7 o en internet: www.fmlatribu.com
¡Tendremos invitados de lujo!

FM La Tribu 88.7- http://www.fmlatribu.com/


"PACHACUTY, TIEMPO DE CAMBIO"

DOMINGO 13 DE JUNIO DE 2010 DE 17 A 19 HS


Tras 500 años de silencio y oscuridad en 1992 comenzó un nuevo tiempo, un tiempo de cambios. Pachacuty trae la necesidad, la esperanza y la urgencia de recuperar nuestras voces y nuestros territorios, reivindicarnos como originarios, como hijos de la Pachamama, de la Palabra y el Fuego…

PRODUCCION: Joel Gómez Moram y Leandro Argañaraz

CONDUCCION: Natalia Scarselletta y Daniel Ozuna

Integrantes de la Cátedra de Estudios Americanistas de la UBA y de la Asamblea del Otro Bicentenario

Mail: pachacuty@hotmail.com

1º-BLOQUE

Lalac Na Qom “ Rescatando el Legado Cultural Toba Qom”

QUE ES LALAC NA QOM?

Ø Trabajo de recopilación de toques y cantos antiguos de las comunidades Qom del Chaco realizado entre 2007 y 2010.

INVITADOS: Rosario Haddad y Organización Lalacnaqom

2º- BLOQUE

“Los Derechos Humanos como Derechos de los Pueblos en la lucha por los Bienes Naturales”

INVITADOS: Carlos Alberto González NICA y Lucho Farias ambos Integrantes de la Comisión de DDHH por la Recuperación Histórica y Memoria de Campo de Mayo y del MOCASE-VC, Movimiento de Campesino de Santiago del Estero en la Vía Campesina.

MÚSICA: ABELARDO MANSILLA, POETA Y TROVADOR DE LA LUCHA POPULAR

martes, 8 de junio de 2010

Una vez más, la radio nos conecta

Dani, integrante de la Cátedra, estuvo con los compañeros de ALBA TV en comunicación telefónica Venezuela- Argentina a raíz del encuentro El Otro Bicentenario... ¡aquí la entrevista!
¡Felicitaciones Dani!

Una clase magistral

Discurso pronunciado en Reconquista ( Sta Fe ) con motivo de los actos del Bicentenario.


Locución de la Profesora María Rosa Peña, quien fue encargada del discurso central.

Pueblo de Reconquista:

Llegó el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Desfiles, banderas y fanfarrias. Y vendrán, por supuesto que deben venir, los épicos discursos a acariciar el pensamiento mágico de los argentinos. Y me resisto a hacer lo mismo.

Así que no me detendré a expulsar al alicaído Virrey, ni a resucitar pregones coloniales. No pintaré nuevamente el Cabildo, ni escribiré libertad con mayúsculas en forma prolija.

Prefiero transitar por los túneles, escuchando otras voces que vienen desde la recoba. Pisar los adoquines de las calles porteñas, y detenerme frente a un criollo cansino que llega con sus bueyes desde el bajo.

No pretendo ser la voz del Cabildo.

Quiero estar cerca del puerto, blanqueando, con las lavanderas, las ropas en el río.

Mayo, en su situación fáctica y puntual del 18 al 25, la famosa Semana de Mayo de los textos escolares, fue una cuestión a resolver por la gente sana y principal del vecindario. Pero luego, cuando fue necesario difundir el ideario revolucionario, cuando fue menester chocar cuerpo a cuerpo con los realistas, aparece el pueblo, la chusma, el populacho, como decían las crónicas epocales.

Por eso inflexiono acá, para dar palabra a quienes no tuvieron voz, y para rescatar del pasado, la experiencia de las mayorías silenciosas o silenciadas. Para rendir homenaje a los otros hombres de mayo, a los revolucionarios que no se sentaron en la gran sala, y también construyeron el camino libertario.

Cuando preparaba estas notas, se me presentó aquel aviso de La Gazeta, donde un encumbrado señorito español, de los pocos que quedaban, reclamaba la huída de su esclavo, el pardo Ramón Agüero, describiéndolo como negruzco, joven, retobado y haragán. Nadie supo del pardo Ramón porque se había alistado en el ejército. Sí, el esclavo con cadenas, huyó de esa forma hacia la libertad. Dicen que lo vieron en el éxodo jujeño, empujando carros, ayudando a las cholas con sus llamitas, perros y gallinas. Consolando changos, y presentando gloriosamente batalla en Salta y Tucumán. Y cayó. Y quiero pensar que Tafí del Valle lo guarda en sus verdes laderas.

Este Bicentenario es para Usted, pardo Ramón.

Así en esta cuestión que me lleva a traer agitados fantasmas que tuvieron carnaduras como todos nosotros, quiero hablar de las mujeres revolucionarias.

Se sabe, que mujeres malas, existimos siempre. Por eso, cuando los ejércitos libertadores avanzaron, las deshonestas, las de moral tachada, las innombrables, se sumaron a la soldadesca con sus miserias, con sus delitos, y sus niños a cuestas. Eran sus hombres los que marchaban. Y ellas marchaban con ellos.

Fueron a la guerra. Y terminaron siendo las primeras enfermeras de la patria. Rompiendo sus enaguas, para transformarlas en vendas. Asistieron, consolaron y curaron a los soldados heridos. Y se desangraron partidas por la metralla.

Una, la terrible Lucía Montes, fue condecorada por su valentía y su defensa a la patria, con el cargo de Capitana del Ejército del Norte. Y premiada con una jugosa pensión que nunca cobró. Murió de frío, loca, pidiendo limosnas en las escalinatas de la Catedral Metropolitana.

Vaya entonces para Lucía Montes, enfermera argentina, capitana del ejército del General Belgrano, este Bicentenario. Ella, ¿lo escuchan?, ella dice: Presente!

Ni el pardo Ramón Agüero, ni Lucía Montes, participaron del debate del 22 de mayo. Ni sabían nada de la teoría de la Retroversión de la Soberanía. Jamás habían escuchado hablar del padre Suárez, ni de Rousseau. Y no leyeron Cartas Persas, porque eran analfabetos.

Pero él y ella marcharon, en su ignorancia, y en su mediocridad, como dirían los dueños de la historia. A luchar para ser nada más que libres, palabra primera, que vuelve hombres a los esclavos, a los despreciados y a los sumergidos.

Por todo estos compoblanos, nadie crea, en este Bicentenario Revolucionario, que la libertad de nuestro país, donde todos tenemos el derecho a vivir con dignidad, es obra exclusiva y permanente, de vanguardias omniscientes o de elites ilustradas. El tesón de hombres y mujeres que construyeron el Mayo del año 10 es patrimonio de todos, del esfuerzo compartido, hombro a hombro, durante dos largos y difíciles siglos.

Y en este recorrido doloroso que empecinadamente transito, para recuperar la otredad de la patria, para que hablen los enmudecidos, y para nombrar los héroes del anonimato, no puedo quedarme en paz, si no digo que, en el aire democrático que respiramos en este Bicentenario, parte del oxígeno viene de otros olvidados, de cruces clavadas en la turba, en el sur, allá en Malvinas. Y de nuestros Veteranos, ex - combatientes de dientes apretados, a quienes la historia, los gobiernos, les deben las páginas de la gratitud.

La memoria y la historia de la Nación Argentina, se construyen con hechos, procesos, marchas, revoluciones, quiebres y contramarchas, que nos ocurrieron a todos. Sin magnificar a algunos y olvidar otros. La memoria es selectiva, y privilegia lo que se insiste, se escucha y se repite. Lo que se obvia, se sesga, se oculta, se olvida, se convierte en cenizas.

No nos convirtamos en un país de tres hechos gloriosos, ahogado por las cenizas de nuestros propios protagonistas.

Me queda por dejar explícitamente aclarado, que mi reclamo por los olvidados, no significa menoscabar y desvirtuar a los hombres consagrados por la historia oficial.

Nadie puede desprenderse en este día de Mayo, de la prestancia de don Pascual Ruiz Huidobro, el militar de mayor graduación en Buenos Aires, quien se plantó para depositar en el cabildo la Soberanía Popular.

Ni olvidar la calidad del voto revolucionario de Juan José Castelli, ni la magnifica locura del plan de operaciones de Moreno. Ni la valentía de Belgrano, que tira su jaqué de abogado y se uniforma, para ir al norte, al Paraguay, o a donde la Patria lo mandase.

Ellos están con nosotros desde siempre. Y renacen día a día. En las calles, los paseos, los viejos y los nuevos barrios, y en las arboladas avenidas. Convivimos, nos envuelven y nos contienen.

El mayor de los respetos con justicia, para nuestros héroes nacionales.

Termino diciendo, que a veces también sueño y futurizo. A pesar que dicen por ahí, que los profesores de historia, sólo nos regocijamos con los muertos.

Y en el sueño se me presenta la imagen, de que en esta misma plaza, y en este mismo lugar, dentro de 100 años, habrá alguien, que al hablar de los tres siglos de la Patria, pueda decir, sin penas ni olvidos, que el Sol de Mayo, sale para todos.

martes, 1 de junio de 2010

La Cátedra en la Radio

Resumen de la transmisión de SUDACA ITINERANTE el 29 de mayo

Cátedra Abierta de Estudios Americanistas (UBA)

El sábado 29 de mayo el programa SUDACA ITINERANTE transmitió junto a la Cátedra Abierta de Estudios Americanistas desde la Facultad de Filosofía y Letras (UBA).

Aquí les mandamos el resumen de la emisión realizada.

Cualquier consulta: www.radiosudaca.com.ar

Mariano Molina

Equipo de SUDACA

SUDACA en la Cátedra Abierta de Estudios Americanistas

El sábado 29 de mayo SUDACA ITINERANTE se acercó hasta el barrio de Caballito, más específicamente en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Allí nos esperaban los integrantes de la Cátedra Abierta de Estudios Americanistas para conversar sobre sus experiencias y las interesantes propuestas que realizan fuera del ámbito universitario.



La experiencia de esta Cátedra es muy importante y vale la pena ser conocida. Entre mate y mate conversamos sobre la historia de esta propuesta, los trabajos que realizan en algunos barrios del conurbano, en Humahuaca (Jujuy) y las tareas educativas con escuelas de distintos lugares del país.
En la emisión también tuvimos el análisis de las últimas elecciones departamentales en Uruguay en la voz de la columnista Constanza Moreira, politóloga y senadora uruguaya, las reflexiones del historiador Norberto Galasso y María Pía López habló de sus vivencias y análisis en los días de los festejos del Bicentenario.
Se acercó al programa nuestro polémico columnista Humbertito Lunatti para analizar críticamente los sucesos del Bicentenario y el futuro de la selección nacional en Sudáfrica.
El programa estuvo –obviamente- rodeado por los comentarios acerca de festejos del Bicentenario y también por el análisis de lo que significa para nuestro país y nuestra sociedad estos acontecimientos.


La emisión finalizó con la convicción de que tareas cómo la que realiza está Cátedra y tantas otras experiencias en nuestra sociedad aportan mucho a este momento histórico, que de alguna manera expresaron los festejos del Bicentenario. Allí, entre muchas sensaciones vividas, sentimos que por primera vez en la vida de nuestro país estamos en condiciones de revertir la historia oficial que tanto mal nos ha hecho como sociedad y que desde hace tanto tiempo venimos arrastrando.